Las amígdalas inflamadas tienen un aspecto rojo, con aumento de volumen, y pueden estar cubiertas de una capa o puntos amarillos o blanquecinos. Los síntomas de la amigdalitis puede incluir:
La amigdalitis generalmente es causada por virus, como el adenovirus o el virus de Epstein-Barr (mononucleosis). Las bacterias también pueden ser la causa, siendo el estreptococo grupo A el más común. Rara vez, la amigdalitis puede deberse a algo que no sea una infección.
Cualquier persona de cualquier edad puede contraer amigdalitis, pero es más común en niños que en adultos. La faringitis estreptocócica es más común en niños y adolescentes de 5 a 15 años.
El diagnóstico es clínico, basándose en los síntomas y en el examen físico. Para confirmar la presencia de bacterias algunas veces se solicita un examen que se llama test rápido de estreptococo. El resultado de este examen suele demorar sólo unas horas. Los síntomas de alarma son: dificultad para abrir la boca, dificultad para mover el cuello, dificultad para respirar, dolor en el pecho y voz engolada, entre otros. Si cualquiera de estos síntomas ocurre deben acudir a un servicio de urgencias.
El tratamiento depende de si la amigdalitis es causada por un virus o una bacteria:
Cuando las amigdalitis aguda bacteriana son muy frecuentes, algunas veces una Amigdalectomía puede estar indicada.