Entre las más comunes encontramos:
La Supraglotoplastía es la cirugía que realizamos para tratar la laringomalacia. Algunos niños nacen con esta condición, en donde la laringe se colapsa con mayor facilidad, lo que provoca que esta colapse hacia las vías respiratorias cuando un niño inhala, llevando a una respiración ruidosa (estridor). Esta condición también pueden presentar problemas asociados de alimentación, deglución y reflujo, lo que puede afectar su crecimiento.
La mayoría de los niños con laringomalacia no requieren una intervención quirúrgica, y son manejados con observación o medicamentos para el reflujo. El 10-20% de los pacientes van a necesitar una supraglotoplastia. Esta cirugía está indicada cuando hay dificultades para subir de peso y/o presentan apneas secundarias a la laringomalacia. Se realiza por la boca por lo que no deja cicatrices visibles y resulta en una mejoría considerable de los síntomas.
La Traqueostomía es un procedimiento quirúrgico que puede ayudar a un niño a respirar al crear una abertura en la tráquea.
Durante el procedimiento, se inserta un tubo de traqueostomía (comúnmente llamado cánula) a través de la parte frontal del cuello en la tráquea para permitir que el aire entre y salga mientras el niño respira. Los tubos de traqueostomía vienen en muchas tallas diferentes para adaptarse a personas de todas las edades. El tipo de tubo de traqueostomía que se utiliza se basa en el tamaño de la tráquea y las necesidades específicas del paciente.
Las traqueostomías pediátricas se realizan cuando un niño no puede pasar suficiente aire a sus pulmones. Esto puede suceder a cualquier edad por diversas razones, como defectos congénitos que limitan el flujo de aire a través de la nariz o la boca, incluyendo síndromes craneofaciales como Treacher Collins, Crouzon y Secuencia de Pierre Robin. También se puede indicar una traqueostomía si el paciente requiere utilizar un ventilador por largos periodos de tiempo.
La traqueostomía generalmente no es permanente, pero esto depende de la razón por la que se realizó y si se ha resuelto o no. A veces se necesita traqueostomía a corto plazo en casos de traumatismo en la cabeza o múltiples órganos y sistemas, o para ayudar con la respiración después de una cirugía.
La capacidad de hablar con una traqueo depende de la edad del niño y del tamaño de las vías respiratorias. Para niños muy pequeños el tamaño del tubo de traqueostomía puede ser demasiado grande para permitir el flujo de aire necesario para hablar. Sin embargo, a medida que su hijo crezca, la tráquea se agrandará y la capacidad para hablar mejorará. Para esto se utiliza una válvula de fonación en la cánula, lo que permite al paciente que al botar el aire este pase por las cuerdas vocales y pueda emitir voz.
Hay muchos niños que tienen una traqueostomía y siguen una dieta normal y sin restricciones. Sin embargo, es importante considerar la causa de la traqueostomía, las que igualmente pueden alterar la deglución.
Es importante mantener una vía aérea limpia y libre de secreciones y mucosidad. El cuidado y el mantenimiento regulares de la traqueostomía incluyen:
Cuando naden o se bañen, es importante que los niños con una traqueotomía eviten que entre agua en su traqueotomía, ya que el agua también podría ingresar a sus vías respiratorias.
La estenosis subglótica es un estrechamiento de las vías respiratorias en la parte de la laringe que se encuentra debajo de las cuerdas vocales (glotis). El diámetro de la subglotis en un recién nacido normal es de 4 mm. Si la subglotis mide menos de 3.5mm se considera estrecha. Hay dos tipos de estenosis subglótica:
El diagnóstico se confirma con una laringoscopia directa y broncoscopia. Además de realizar un diagnóstico, la laringoscopia y la broncoscopia permiten a los médicos evaluar la gravedad del estrechamiento de la vía aérea. En muchos casos, los síntomas significativos no se desarrollan hasta que la vía aérea es más del 50-60% más pequeña de lo normal.
El tratamiento depende de la gravedad de la estenosis y de los síntomas asociados. En algunos casos, solo se necesita cuidados de apoyo y monitoreo. A veces, la vía aérea puede dilatarse con un balón. Para problemas más graves, se recomienda un procedimiento quirúrgico para expandir la vía aérea, ya sea a través de técnicas endoscópicas o mediante una cirugía de reconstrucción.
A menudo, la expansión de la vía aérea implica tomar un trozo de cartílago de otra ubicación y usarlo para aumentar el tamaño de la vía aérea. En algunos casos se necesita una traqueostomía para evitar la obstrucción antes de que se realice una cirugía reconstructiva.
La papilomatosis laríngea es una enfermedad caracterizada por tumores benignos (no cancerosos) parecidos a verrugas que se desarrollan dentro de la laringe. Estos tumores, conocidos como papilomas, también pueden extenderse a otras partes del tracto respiratorio. La papilomatosis laríngea es causada principalmente por el virus del papiloma humano (VPH) y puede afectar tanto a niños como a adultos. Existen dos formas principales de papilomatosis laríngea:
La papilomatosis laríngea es relativamente rara. Los síntomas de la papilomatosis laríngea incluyen tos crónica, dificultad para tragar o comer, dificultad para respirar y trastornos del sueño. En niños, puede ser la segunda causa más común de disfonía.
La papilomatosis laríngea se diagnostica principalmente mediante una videonasofibroscopía. Algunas veces el diagnóstico se hace directamente bajo anestesia general, realizándose una biopsia.
Las opciones de tratamiento para la papilomatosis laríngea suelen implicar cirugía para extirpar los papilomas. Sin embargo, estos tumores suelen reaparecer con frecuencia. Para las personas con numerosos papilomas que obstruyen las vías respiratorias, pueden ser necesarias intervenciones quirúrgicas frecuentes para mantener las vías respiratorias abiertas.
Si la papilomatosis respiratoria recurrente se vuelve más grave, se pueden considerar tratamientos adicionales, como la vacuna contra el VPH, medicamentos antivirales, quimioterapia, entre otros.